Hay tanto que aprender...
Y tenemos tan poco tiempo que
es absurdo perdernos
en dudas,
prejuicios,
perezas
y tristezas.
Es tan bonito saber...
Y nos reporta un placer tan intenso que,
disfrutarlo y compartirlo con los que uno más quiere,
es plantar la semilla
de la sabiduría.
Y si la regamos cada día,
con amor y cariño,
recogeremos, sin duda,
el fruto
de la Felicidad.
Vive la vida
como aprendiz de todo
y maestro de nada,
disfrutando de cada lección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario